lunes, 19 de diciembre de 2016

DEMOCRACIAS Y PERIODISTAS

Hoy en día podría resultar ridículo para los periodistas hacer la pregunta: ¿Qué teoría de la democracia apoya tú informativo o tú periódico?  Tenemos la prensa más libre que podamos imaginar, pero, por ejemplo, sólo tres de cada diez estadounidenses son capaces de nombrar a su representante en el Congreso.  Apenas la mitad de los estadounidenses con derecho a voto ejercen este derecho –ni siquiera en las elecciones presidenciales-, una proporción mucho menor a la de muchos países que no tienen una Primera Enmienda.
El Gobierno actúa y  el resto de nosotros nos limitamos a ejercer de testigos. En la década de 1920 esta idea provocó un breve debate entre el periodista Walter Lippmann y el filósofo John Dewey.
Walter Lippmann, uno de los periodistas más famosos de Estados Unidos, manifestó en un libro titulado La opinión pública, que desde su punto de vista la democracia estaba viciada ya que su propia base.  Los ciudadanos, sostenía, conocen el mundo sobre todo de manera indirecta, gracias a “las imágenes que se hacen de él en su cabeza”, de las que los medios de comunicación son los responsables principales.  El problema, argüía Lippmann, reside en que esas imágenes están distorsionadas e incompletas, deformadas por las inevitables debilidades de la prensa.  Otro gran problema es que la capacidad del ciudadano para comprender la verdad, incluso cuando se topa de bruces con ella, se ve menoscabada por la arbitrariedad, los estereotipos, la falta de atención y la ignorancia.  Para Lippmann, los ciudadanos son como espectadores de teatro que “llegan hacia la mitad del tercer acto y se marchan antes de que caiga el telón, quedándose el tiempo suficiente para decidir tan sólo quién es el héroe y quién el villano de la función”.
Pero Dewey, que más tarde ampliará su crítica en algunas de sus obras, manifestó que la definición de democracia de Walter Lippmann adolecía de un error de base.  El objetivo de la democracia, declaraba John Dewey, no es gestionar los asuntos públicos con eficacia, sino permitir que el ciudadano desarrolle todo su potencial.  En otras palabras, la democracia es un medio no un fin.  Es cierto que el ciudadano no puede ser más que un “árbitro de último recurso” del Gobierno, normalmente capaz de esgrimir tan sólo las líneas generales del debate.  Muchos críticos argumentan que el punto de vista de Lippmann domina en exceso el periodismo de hoy en día.  Muchos estudios demuestran que la prensa y la televisión dirige su programación a las elites demográficas, prescindiendo de gran parte de la ciudadanía.  La política y las ideas son ignoradas o tratadas como si fueran noticias de deportes, o se presentan como si toda posición política no fuera más que un gesto calculado para arrebatar poder al rival.  Incluso la práctica de entrevistar a los votantes durante las campañas electorales se está perdiendo, como reconocen los propios periodistas.



Decimos que somo libres pero, ¿existe realmente la democracia? ¿ somos libres de elegir? ¿Otros eligen por nosotros? En realidad son muchas preguntas por respondernos, pero en opinión personal y viendo la realidad en la que vivimos es penoso  como los medios de comunicación han influenciado en la sociedad de forma inesperada, llegando a ser el cuarto poder y en la mayoría de los casos ellos son los que eligen por nosotros porque es muy obvio que la televisión es el medio más visto sin dejar de lado los demás medios masivos de comunicación, pero en esta oportunidad nos estamos centrando en la televisión y la prensa porque creo que todos tenemos un televisor en casa entonces es el medio más común que hay; por lo tanto estamos expuestos a los programas que este transmite y muchas veces son programas que no valen la pena lamentablemente que en muchos de ellos muestran personajes con estereotipos que hacen que tengamos un concepto sobre la televisión que perece ser buena pero analizando bien, lamentablemente no son las correctas en algunos casos ,entonces no preguntamos ahora que ya se acercan las elecciones presidenciales en nuestro país ¿estamos realmente bien informados para poder elegir democráticamente al presidente de la república? Bueno todos somos libres de elegir pero la información brindada no es la adecuada, en muchos casos poniendo el ejemplo de las elecciones algunos por no decir todos los candidatos para poder convencer y utilizar su mejor arma dicen un plan de trabajo en papel ,pero al momento de presentarse en sus mitin dicen otra cosas que va a lo que los ciudadano quieren y nosotros miramos esos mitin por la televisión centrándonos ese plan de trabajo eligiéndolos porque simplemente lo vimos en la televisión llegando así a persuadir, pero no nos damos el trabajo de leer el plan de trabajo de cada candidato, esto pasa por que la televisión nos informa todo lo bonito, no estoy en contra de la televisión sino en cómo distribuye la información a la sociedad y aquí entra a tallar el trabajo de los periodistas que informan, educan y crean opinión pública que es lo más importa a los medios de comunicación, qué opinión tiene la población en cuanto  al informado, sí en caso no les agrada tiene que sacar todas las armas que tienen para poder convencer por que hoy en día lo más importante para las empresas comunicativas son sus intereses monetarios que la información que emiten en la mayoría de casos.


En la actualidad la democracia es a veces depende de otros y no de uno mismo llegando a confundir que si realmente somos libres o seguimos dependiendo de alguien, si bien podemos opinar libremente, elegir libremente según nosotros pero siempre tenemos que tener la influencia de alguien para poder tomar una decisión, el día que tomemos una decisión por nosotros mismos sin hacer caso a nadie ahí podremos decir que somos libre de elegir poniendo de ejemplo las elecciones presidenciales.

5 comentarios:

  1. Estuvo muy bueno, excelente opinión, sigue así. Like

    ResponderEliminar
  2. buen articulo ,aunque no todos divisamos igual el mundo del periodismo

    ResponderEliminar
  3. el peripdismo hoy en dia es ejecida por aficionados, los cuales muestran una absoluta ineficiencia formalizacion periodistica, y lo peor es el lenguaje tan cavernicola que usan

    ResponderEliminar
  4. El periodismo perdió autonomía cuando se acostó con la más vil autoria camuflada como democracia es por eso que se ve ese cambio.

    ResponderEliminar
  5. buen comentario Luz sigue redactando asi :)

    ResponderEliminar