La publicidad es
comunicación al servicio del marketing: una de las posibilidades de la empresa
para comunicarse con el mercado y apoyar los servicios del marketing,
entendiéndose este como el conjunto de actividades dirigidas a facilitar o
realizar intercambios. Entonces la empresa hará publicidad cuando necesite
comunicar quién es y cuál es su oferta. En general el marketing, la
comunicación y la publicidad tratan de ofrecer “el producto oportuno, en el
momento oportuno, al cliente oportuno, con el argumento oportuno”, o sea,
lograr que otras personas acepten algo, para lo cual se utiliza la persuasión.
El marketing traduce los objetivos de la empresa en cuatro competencias de las
que es responsable: producto, precio, distribución y comunicación (las cuatro
pes del marketing mix). Por último añadir que a lo largo de la historia han
condicionado la actividad del marketing y el papel de la publicidad cinco
etapas de gestión empresarial:
• Etapa de producción: el
mercado absorbe la oferta y el consumidor conoce las posibilidades ofrecidas y
suele actuar según el precio.
• Etapa de producto: crece
el número de productos y las diferencias entre ellos, haciendo que se
clasifiquen según su calidad.
• Etapa de venta: la oferta
es superior a la demanda y las empresas deben estimular la venta de productos
para equilibrar su actividad.
• Etapa del consumidor: se
investigan las necesidades y deseos del consumidor para así diseñar ofertas más
ajustadas.
• Etapa de la
responsabilidad social: la empresa se conciencia de su responsabilidad social y
se preocupa por la ética y el bienestar general. Una empresa debe elaborar
buenos productos pero además tiene que saber contarlo: la publicidad trabaja
para presentar el producto de una manera especial y actuar así sobre la actitud
y el comportamiento de las personas. El primer paso sería estudiar las
características del producto y asociarle un valor, que después contaremos de
forma clara y atractiva para lograr posicionarlo en la mente del consumidor.