Creo que a día de hoy deben quedar pocas personas que no haya oido hablar de ellas o que no sepa que es una App, pero la verdad es que el espectacular boom que han sufrido las aplicaciones para móviles han provocado una gran confusión en torno a este término que en ocasiones lleva a una mala utilización o abuso de la palabra incluso por personas conocedoras de las nuevas tecnologías. También queremos dejaros enlaces que vemos interesantes como los relativos a los costes de crear apps.
Una App es una aplicación de software que se instala en dispositivos móviles o tablets para ayudar al usuario en una labor concreta, ya sea de carácter profesional o de ocio y entretenimiento, a diferencia de una webapp que no es instalable.
El objetivo de una app es facilitarnos la consecución de una tarea determinada o asistirnos en operaciones y gestiones del día a día.
El término App es la abreviatura de Application y como tal, siempre se ha utilizado para denominar a éstas en sus diferentes versiones.
Siendo una palabra de uso común en el mundo del software, el término App comenzó a utilizarse especialmente para referirse a las aplicaciones para móviles en 2008, tras la consecución de tres hitos importantes en la historia de las aplicaciones, el lanzamiento del App Store de Apple , la publicación del primer SDK para Android y la posterior pero casi inmediata inaguración del Android Market.
Fruto de la rápida popularización del término y de la actual moda de las aplicaciones para móviles, es habitual escuchar a personas familiarizadas con el mundo informático abusar del término y utilizarlo indiscriminadamente para cualquier aplicación de software, generando una confusión innecesaria.
Esta semana podíamos leer en un popular blog de nuevas tecnologías como un redactor escribía sobre los ingresos en las aplicaciones y mencionaba a DropBox como una app que se había escapado del monopolio del AppStore con éxito. Con ello trataba de justificar que las apps podían triunfar sin pasar por lor markets.